lunes, 23 de enero de 2012

Los Protegidos.

A ver Chispitas, que sé que piensas que soy un imbécil, y … bueno, la verdad es que ahora mismo me siento bastante idiota. Y vale que nos hemos dicho cosas chungas, que somos diferentes, que nos peleamos y a veces no nos aguantamos pero, en el fondo, ¿sabes lo que pasa? Que me cuesta mucho decirte que, conocerte, encontrarme contigo, me cambió la vida. ¿Y sabes lo que me cuesta aún más decirte? Que me la cambió para mejor. Yo siempre había estado solo, nunca había tenido a nadie y pensaba que me iba a quedar así para siempre, pero ahora no. ¿Sabes que me cuesta aún más decirte? Que esa cosa que te pasa, lo de los calambres, ya sabes, que me da igual. Que quiero estar a tu lado aunque no pueda tocarte en la vida, yo quiero seguir ahí a tu lado, de riña, no sabiendo decirte las cosas, sacándote de quicio, toda una vida, sólo si tú quieres...





Escúchame,

Yo no sé ni lo que estamos intentando, pero yo no puedo odiarte ni insultarte por las esquinas... Simplemente porque no puedo, y quiero decirte que te quiero todas las mañanas y todos los segundos, y que no voy a parar hasta conseguirlo, hasta que me muera de no dormir, de no tenerte, de no entenderte, voy a quererte como tu me pides, sin preguntas.



sábado, 14 de enero de 2012

Cuando ocurre, lo notas, notas que desde que apareció, nada es lo mismo y que cada una de tus sonrisas lleva su nombre. También notas que desde que probaste sus labios no quieres ningunos más y que por él has sido capaz de luchar lo que por ningún otro.

jueves, 12 de enero de 2012

Memorias de Idhún.

- Se sintió en la obligación de hacer algo al respecto, supongo.
+ ¿Y por qué no me lo dijo? ¿Por qué me engañó?
- Porque, si hubieses sabido lo que le pasaba por la cabeza, te habrías quedado con él. Y no debías hacerlo, Victoria. Porque tú ya habías tomado tu decisión.Y él la respeta, del mismo modo que tú has de respetar la suya.
Victoria desvió la mirada.
+ ¿Y si resulta que mi decisión no es la correcta?
- Eso carece de importancia. Es tu decisión, y eso es lo que cuenta.Tú sentías que tenías que regresar conmigo, igual que Jack sentía que debía quedarse. El porqué, no me lo preguntes. Yo soy un shek, y por tanto, siempre me inclino por la opción más sensata. Él, en cambio, es un dragón, de modo que de vez en cambio ha de hacer algo sumamente noble y estúpido. Está en su naturaleza, no se lo tengas en cuenta .

La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará.

~ Me odias, lo sé..
- ¿Perdona?
~¡Que me odias! No me lo niegues, que sé que es así...
- ¿Odiarte?¿Yo?¿A tí? Por favor...y hablan de barvaridades sin conocer realmente lo que son...Dame una razón por la que debería odiarte.
~ Soy diferente a las demás.
- No me convence. Además, eso no es una razón lógica: me gusta que seas diferente y no la típica niña que todos solemos ver por la calle. Me gusta que lleves un cordón de cada color, que combines el rojo con el rosa, aunque nunca a nadie le quedó bien, pero a ti sí. Me gusta tu escandalosa forma de reír, tus uñas mordidas que disimulas pintandolas de rojo, negro o amarillo ...Todo y absolutamente todo me gusta de ti. Y solo por ser diferente...
~ ¿En serio piensas eso?
- Y cambiaré de opinión cuando las a las ranas les salgan pelo.
 Todos llevamos dentro a nuestra infancia. Esa parte de la vida tan perfecta, donde nada te importaba y todo te encantaba. Donde la Navidad era maravillosa y el verano una fiesta sin dudar. Donde todos los sueños se hacían realidad y te podías disfrazar sin miedo a desentonar. Ese tiempo tan divino, ese tiempo en el que me gustaría volver a estar.


Lo prometo.

Hagamos un pacto, es muy sencillo. Yo prometo quererte cada día un poco más, estar a tu lado en las buenas, malas, regulares y peores, no dejarte solo ni un momento, decirte cada día lo que me gustas, que me encantas, que estoy colada por ti hasta los huesos. Prometo darte un beso cada día y un abrazo cuando te vea, en las despedidas o, simplemente, cuando necesite dártelo. Te prometo que voy a llorar contigo y que también me voy a reír, que vamos a pasar días inigualables, inimaginables, perfectos, de locura, llenos de momentos que jamás olvidaremos, con mil y una sorpresas, llenos de besos, de cariño, de abrazos, llenos de ti, llenos de mí pero también te aviso que habrá mas de una tarde que no me aguantaré ni yo aunque intentaré no pagarlo contigo.. Te prometo que cuando nadie te entienda, cuando te sientas solo, cuando no sepas a quién acudir, yo voy a estar ahí para comprenderte, para animarte y para sacarte esa sonrisa que tanto me gusta. Te prometo que día tras día aprenderé a quererte como quieres que te quiera, aprenderé a ver tus cualidades y a ayudarte a superar tus defectos. También prometo cambiar las cosas que te molesten para así poder hacerte feliz. Prometo encontrar un lugar solo para nosotros donde tumbarnos a ver las estrellas, donde poder hablar de nuestras cosas, donde poder decirte que te quiero, que eres mi vida. Prometo dedicarte cada hora, cada minuto, cada segundo, e incluso, cada milésima de segundo de mi vida, toda es para ti porque quiero pasarla a tu lado. Prometo hacerte sonreír, hacerte sentir único, especial. Prometo amarte y no quedarme en quererte. A cambio de todo esto, yo no te pido nada, solo que estés conmigo para siempre.





domingo, 1 de enero de 2012

Puedo escribir los versos más tristes esta noche, yo la quise, y a veces ella también me quiso. 
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos, la besé tantas veces bajo el cielo infinito,ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla,la noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido. Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, Mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.